... Un día un sacerdote, compañero de trabajo se acercó para regalarme un "nuevo testamento", viejo ... bueno más que eso ... fué un regalo que él llevó durante 30 años. La verdad es que yo nunca había hablado con él más que el saludo por el pasillo entre clase y clase en el Instituto. Nos tomamos un café y me contó algo que aún recuerdo ¿Sabes que hay manchas que cuando caen en una mantelería de hilo por más que las laves no las puedes quitar? ... Le dije que igual las de vino y él me contestó ... no ... las del alma. Me contó una historia sobre "los Padres del Desierto":
"Un día un monje joven que acababa de llegar a un monasterio fué enviado a la aldea a comprar jabón. Cerca del río encontró a una mujer apaleada por prostituta y él se acercó para auxiliarla, le lavó las heridas, la abrazó, la cargó entre sus brazos y no teniendo fuerza para llegar con ella a la aldea le dió calor con su propio cuerpo para que ella no muriese por el frío de esa noche... dos compañeros del monasterio salieron en su busca viendo que caída la noche y su compañero no llegaba. Cuando vieron dos cuerpos tendidos a resguardo ni siquiera se acercaron ... ¡Es una mujer! ... ¡Satán ha obrado, volvamos a contar lo ocurrido!, por el camino encontraron a un pastor que les ofreció pan y agua. Al calor de su hoguera le contaron la tragedia, siguieron encontrándose con caminantes ... y a todos contaron la gran tragedia que había caído sobre el monasterio, ¡un monje fornicando con tres prostitutas .... , Satán sin duda lo acompaña! , decía el tendero que le contó el tabernero con el que habló el pastor. En esto que el monje, tras dar sepultura a la pobre prostituta que murió por los golpes y el frío aquella noche, se hallaba en la tienda y tras escuchar la historia que contaba el tendero, cogió un jabón menos de los que solía llevar y el tendero le pregunto ¿Es que ha muerto algún hermano?, el monje contestó "No amigo, pero yo ya no necesito jabón, pués por más que me dé friegas la mancha que tengo no va a desaparecer .... ¿para qué perder mi tiempo en lavarla?... No puedo perseguirla porque el aire que lleva la palabra que me mancha corre más que yo.
... Después pregunté a mi compañero si yo había hablado mal de alguien sin darme cuenta y él me dijo ..."No pero por ser diferente el día que alguien te manche no pierdas tu tiempo en defenderte" ... Hoy le decía a una alumna, "...cuando no entiendas porqué hago algo ... simplemente confía en mi intención y observa su fruto al tiempo" ... bueno ... y si no ... queda otra acción ... acercarnos a preguntar con el corazón abierto ... preguntar para descubrir verdades también sirve para no crear manchas sobre un amigo.
Le doy gracias al Cielo por LOS DES-VELOS DE LO QUE NO VEMOS.
Un año más...
Hace 13 años
